Diseñamos e instalamos soluciones de insonorización y acondicionamiento sonoro para estudios de locución, salas de control y entornos donde cada decibelio importa. Trabajamos con paneles porosos de madera noble y trampas de graves mecánicas, sin concesiones.
Solicitar diagnóstico acústicoAbsorción equilibrada en frecuencias medias y altas, con acabado natural que integra la acústica en el espacio de trabajo.
Resonadores Helmholtz diseñados para controlar bajas frecuencias sin ocupar metros cuadrados innecesarios.
Sistemas masa-resorte-masa y juntas elásticas que reducen el ruido estructural y aéreo en entornos urbanos densos.
Resultados medibles en cada intervención, sin promesas vacías.
Trabajamos con sistemas masa-resorte-masa y juntas elásticas que reducen hasta 45 dB de ruido exterior, medido en campo.
Utilizamos maderas seleccionadas con coeficiente de absorción equilibrado en frecuencias medias y altas, sin espumas degradables.
Resonadores Helmholtz diseñados a medida para cada cabina, eliminando modos propios y acumulación de baja frecuencia.
Cada proyecto incluye análisis espectral antes y después de la intervención, con informe de atenuación por banda de frecuencia.
Aplicamos sistemas modulares que se integran a la estructura existente, minimizando el tiempo de inactividad del espacio.
Respaldamos cada instalación con una garantía de 5 años sobre el rendimiento acústico de los paneles y trampas instaladas.
No vendemos espuma genérica. Diseñamos soluciones basadas en física aplicada y materiales nobles.
A diferencia de la espuma acústica convencional, nuestros paneles ofrecen un coeficiente de absorción equilibrado en todo el espectro audible. La madera noble actúa como resonador natural, eliminando reflejos sin apagar la sala.
Las frecuencias bajas son las más difíciles de controlar. Nuestras trampas basadas en resonadores Helmholtz atrapan desde 40 Hz sin ocupar metros cúbicos innecesarios. Resultado: graves definidos sin resonancias de sala.
Trabajamos con sistemas masa-resorte-masa y juntas elásticas que atenúan hasta 55 dB de ruido exterior. Cada cabina se mide en campo antes y después, garantizando datos reales, no promesas de catálogo.
Confían en nuestro método estudios de locución, salas de control y entornos de concentración crítica en toda la región.
Cada plan incluye medición in situ, diseño a medida e instalación de materiales certificados. Sin costos ocultos ni sorpresas.
Para una cabina de locución o sala de control pequeña
Para estudios de grabación y salas de mezcla
Para salas en uso continuo o con cambios de equipamiento
La insonorización impide que el sonido entre o salga de un recinto mediante barreras físicas (muros multicapa, juntas elásticas). El acondicionamiento acústico, en cambio, controla la calidad del sonido dentro del espacio usando materiales absorbentes como paneles de madera noble o trampas de graves. En una cabina de locución se requieren ambas disciplinas para lograr un entorno controlado.
No en la mayoría de los casos. La espuma acústica absorbe frecuencias medias y altas, pero tiene poca efectividad en graves. Para estudios donde se requiere precisión auditiva, combinamos paneles porosos de madera noble con trampas de graves mecánicas. Esto ofrece un coeficiente de absorción más equilibrado en todo el espectro audible.
Depende del nivel de aislamiento requerido. Un sistema de masa-resorte-masa con dos capas de yeso y lana mineral puede añadir entre 15 y 25 cm por pared. En cabinas pequeñas optimizamos cada centímetro usando materiales de alta densidad y juntas elásticas, logrando atenuaciones de hasta 50 dB sin sacrificar más superficie de la necesaria.
Las trampas de graves mecánicas que instalamos se integran en el diseño de la cabina. Pueden ir empotradas en esquinas o revestidas con paneles de madera noble, manteniendo una apariencia limpia y profesional. Priorizamos la función acústica sin descuidar el acabado visual del espacio.
Muy poco. La madera noble tratada no acumula polvo en exceso y puede limpiarse con un paño seco o aspiradora de cepillo suave. No necesita barnices ni selladores que obstruyan los poros, ya que eso reduciría su capacidad de absorción. Revisamos las juntas y anclajes cada dos años para asegurar que el sistema mantenga su rendimiento.
Sí, pero requiere un análisis previo de las vibraciones estructurales y el ruido de impacto. Trabajamos con sistemas de desacople mecánico, suelos flotantes y juntas perimetrales que evitan la transmisión sólida. En zonas urbanas densas, logramos reducciones de ruido exterior de hasta 40 dB sin modificar la estructura portante del edificio.